Costumbres de negocios

Los holandeses se toman la puntualidad en las reuniones de negocios muy en serio, y esperan lo mismo de los demás. Si va a demorarse más de cinco minutos, es recomendable que llame para avisar. De igual modo, se toman los compromisos tanto o más en serio. No haga promesas que no pueda cumplir. Un acuerdo verbal tiene el mismo valor que un contrato firmado, incluso desde el punto de vista legal. Esto también se aplica en el caso contrario: si un holandés expresa duda acerca de su capacidad de cumplir lo pactado, ha de saber que no se trata de ninguna trampa ni de un intento de desdecirse, sino de un aviso sincero.

 

Los holandeses no toleran la mentalidad impositiva, sino que valoran el diálogo y procuran que todas las partes lleguen a un acuerdo. Una vez se han tomado las decisiones pertinentes, estas se llevan a cabo de forma rápida y eficiente.

 

Si desea saber más sobre cómo hacer negocios en Enschede, consulte el apartado Negocios y espíritu emprendedor.